Sonidos de la Ría
Música.
Territorio.
Comunidad.

El puerto
marca el ritmo.
Grúas, muelles, agua y personas. El paisaje de la ría se convierte en materia gráfica para un festival que reúne música y cultura. Las fotografías en blanco y negro sitúan el proyecto; el azul y el naranja le dan voz.
Una voz propia
Sonido, aire y movimientoLa onda
lo conecta todo.
Una tipografía que ocupa espacio. Un instrumento que se vuelve símbolo. Las ondas cruzan las piezas y unen el movimiento del agua con el del sonido.
De mano
en mano.
Papel rasgado, tinta y contraste. El sistema conserva su carácter al cambiar de tamaño: anuncia, informa y permite entrar.



La programación combina fotografía, títulos y color para ordenar las actividades sin perder la energía de la cartelería.

El mismo pulso.
Otro formato.
El encuadre cambia; la identidad permanece. Post y story adaptan la escala del logotipo, las ondas y las fotografías al espacio disponible.
La identidad
sale a la calle.



La señalética orienta. La tote acompaña. Los mismos recursos hacen reconocible el festival en cada punto de encuentro.


